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Lun, Sep

Integrantes de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales de la FCEIA participaron del 21 al 23 de agosto en la ciudad de San Juan de la 30º Reunión Plenaria del Consejo Universitario de Ciencias Exactas y Naturales (CUCEN).

El CUCEN es un organismo constituido por las autoridades de las distintas facultades de ciencias exactas y naturales de las universidades nacionales. El Consejo se constituyó en 2003 con el objetivo de favorecer la coordinación, cooperación y complementación de las unidades académicas en actividades propias del quehacer de estas ciencias.

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El 21 de agosto se realizaron primero en la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes, de la Universidad Nacional de San Juan las reuniones del  Foro AFA-CUCEN de las Licenciaturas en Física, del Foro UMA-CUCEN de las Licenciaturas en Matemática y del Foro CUCEN de los Profesorados Universitarios en Ciencias Exactas y Naturales.

Mientras que el 22 y 23 de agosto en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de San Juan se llevó a cabo la 30º Reunión Plenaria del CUCEN. 

Las reuniones tienen como propósito tratar temas fundamentales para el desarrollo de estas ciencias, en esta ocasión se trabajó un documento denominado: “Propuesta CUCEN de acciones prioritarias para el fortalecimiento de las Ciencias Exactas y Naturales”.

Asimismo, se desarrolló un Panel sobre Políticas Científico Tecnológicas en el cual se expuso la problemática de la situación actual del Sistema de Ciencia y Técnica, se definieron consecuencias y se analizaron propuestas de acciones necesarias a llevar adelante. 

 

Para Beatriz, las personas tienen dificultad para encontrar en las matemáticas, en la física y en la química una significación al margen de hacer cuentas. Su propuesta, se basa en trabajarlas como una cultura, así como estudiamos la literatura y sus grandes movimientos,  se debería poder estudiar la física moderna, la física contemporánea o la física clásica. “Nosotros los profesores tenemos que estar preparados para hacer eso”, señaló. 
Para ella, es necesario trabajar contenidos conceptuales, procedimentales, actitudinales,  contenidos ligados a la ciencia de la educación, la historia y filosofía de la ciencia, para mostrar a las y los  estudiantes que la ciencia es viva. “Tenemos la impresión de que la física y la matemática no cambian, pero es sólo una ilusión. En la física, por ejemplo, trabajamos constantemente con nuevas tecnologías, incursionamos nuevos estudios, la ciencia evoluciona todo el tiempo”, destacó Beatriz Salemme. De acuerdo a su experiencia, se necesita una enseñanza diferente, no una enseñanza tradicional.
La especialista brasilera en Didáctica de la Enseñanza resaltó la importancia de que los docentes de los distintos niveles estén preparados, también, para adaptarse a los cambios generacionales y cuenten con las herramientas para que sus clases respondan a las nuevas demandas de los estudiantes. 
“Todos los años cuando recibo un grupo de alumnos que se que van a estar 5 años en la universidad para después salir al mundo del trabajo, me propongo como desafío pensar ¿qué mundo les espera de aquí a cinco años? ¿Cómo va a ser esa nueva generación de profesionales?” indicó Beatriz convencida de que año tras año son diferentes los objetivos que debe plantearse. “Tenemos el desafío de formar profesionales de otra generación” destacó.
La especialista en educación valoró la importancia de contar siempre con diferentes opciones metodológicas que permitan explorar distintas técnicas según el grupo con el que se esté trabajando. “A veces percibo con tristeza que muchos profesores dicen ‘yo enseño, si ellos aprenden es otro problema’ y no es así, es mi responsabilidad como docente que los estudiantes comprendan. Entonces nuestro gran desafío es estar alerta para encontrar la forma de que nuestros alumnos de hoy se interesen por lo que se está explicando”.
Entre las herramientas que utiliza en el aula es el trabajo con películas en las que se aborden temas de interés para ser tratados desde diversas disciplinas. Así por ejemplo, con uno de sus grupos de estudiantes de secundaria tomaron una escena del “Código Da Vinci” en la que aparece un código en formato de una secuencia de Fibonacci. “Tomando esa secuencia también trabajamos con su profesor de biología, conversamos con el profesor de historia, la profesora de física. El abordaje fue integral”, relató la especialista en educación.
 
“A mí me enseñaron cierta información de una manera puntual pero nos tenemos que dar cuenta que somos de otra época. A veces las personas no perciben la importancia del cambio generacional y hay que comprender que la enseñanza es un proceso dinámico que se retroalimenta” concluyó Beatriz.