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Vie, Ene

Camila Espert y Valentina Tognoli González son alumnas de la FCEIA y desde el año pasado se encuentran en Alemania tras haber sido seleccionadas por el Programa de Becas ALEARG. Se trata de un convenio firmado entre el Ministerio de Educación de la Nación y el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD), dirigido a estudiantes de las carreras de Ingeniería.

La beca está conformada por dos meses de un curso intensivo de alemán, un semestre en una universidad alemana y cuatro meses para realizar una práctica profesional. Con respecto a la parte académica cada becario/a puede elegir, entre una lista de universidades, cursar algunas asignaturas, participar en un instituto de investigación y o realizar cursos de idiomas.

Valentina es estudiante de Ingeniería Eléctrica y desde un comienzo supo que le interesaba realizar un proyecto de investigación por lo que de la lista de las universidades, buscó las que tenían institutos de investigación orientados a sistemas de potencia, que es el campo de la carrera que más le interesa.

"Así fue como encontré a 'elenia', el instituto de sistemas de potencia y alta tensión de la Universidad Técnica de Braunschweig. Luego de que me aceptaran como colaboradora comencé a ir al instituto el primero de octubre de 2019. Allí tenían para mí una notebook y un escritorio en la misma oficina que mi tutora, quien me guió y aconsejó durante todo el semestre. El proyecto que realicé investiga la conexión de parques eólicos ubicados en mar abierto, (offshore) por medio de una tecnología bastante novedosa: la corriente continua en alta tensión (HVDC)" relató.
Además, Valentina cursó una materia sobre transmisión de energía, que la ayudó tanto a conocer cómo funciona el sistema eléctrico alemán y europeo como a adquirir vocabulario técnico específico. También asistió a dos cursos de idioma, uno de alemán, donde aprendió a analizar e interpretar el idioma en el ámbito científico y otro de inglés, para mejorar la escritura.

Tennet TognoliPasado el semestre académico, el cual asegura que "a pesar del frío y de los atardeceres a las cuatro de la tarde se le pasó muy rápido", había llegado el momento de comenzar a buscar una pasantía laboral. "Tenía vista las empresas que me interesaban: las cuatro operadoras del sistema eléctrico alemán. Busqué en sus páginas web los puestos disponibles para pasantes de Ingeniería Eléctrica y me postulé. Al día siguiente recibí un mail de una de ellas, proponiéndome realizar una entrevista telefónica. Por supuesto acepté y me preparé para la entrevista. ¿Qué me irían a preguntar? Por suerte salió todo bien y conseguí el puesto para comenzar en abril", detalló.

La empresa en la que Valentina ingresó se llama Tennet y su sede principal se encuentra en la ciudad de Bayreuth por lo que debió mudarse. Allí se encargan de la operación, mantenimiento y expansión de la red eléctrica de alta tensión de una parte de Alemania y de Países Bajos. El área donde está trabajando plantea y estudia las obras que se tienen que hacer para abastecer la demanda eléctrica que va a haber en un fututo, "por ejemplo la instalación de nuevos generadores o la construcción de nuevas líneas". A este objetivo se suma el cumplimiento de las metas de la Unión Europea con respecto al cuidado del medioambiente y emisiones de dióxido de carbono.

Una situación mundial por la que se vieron afectadas ambas alumnas fue la pandemia de COVID-19. Valentina debía rendir el final de la materia y exponer la tesis que había elaborado durante su investigación pero el aumento de casos hizo que se cancelara, "el día antes de rendir, se tomó la medida de cerrar todas las instalaciones de la universidad por precaución". Pudo presentar la tesis luego de forma online mientras que el examen final se reprogramó para tomarse presencialmente con el inconveniente que eso le generó debido a que por trabajo ya se había mudado de ciudad.

"A pesar de que el viaje duraba más de cinco horas en tren, decidí presentarme igual. Para rendir había un protocolo estricto con respecto a los bancos que podían ser utilizados, los momentos en los que se debía tener el barbijo puesto, cómo se debía realizar una pregunta al docente, etc. Los alumnos hasta debimos firmar una declaración jurada. Además de los nervios de rendir, se sumaba todo este factor externo que también jugaba un rol importante. Por suerte salió todo bien y aprobé el examen". 

Camila Espert es alumna de Ingeniería Industrial y conoció la beca a partir de un curso intensivo de alemán dictado en la Facultad al que la mayoría de los estudiantes asistían para luego postularse. Allí comenzó a surgir en ella el interés por la beca, se postuló primero en el año 2017 quedando en la lista de suplentes y volvió a intentarlo al año siguiente alcanzando esta vez un lugar. "Sostuve mi deseo y esperanza de postularme. El procedimiento fue igual, preparar los papeles, subirlos al portal y esperar la respuesta que llegaría en unos meses. Llego ese día, abro el mail, no lo creía .. había quedado seleccionada. ¡Lloraba de felicidad! Por eso, siempre vuelvan intentar!"

Los dos primeros meses de su estadía en Alemania estuvo en la ciudad de Marburg, donde junto a otros becarias/os de Argentina y del resto del mundo, realizó el curso de idioma Alemán establecido por la beca. Luego, para comenzar la etapa académica decidió irse a vivir a München, "una ciudad que me pareció hermosa más que nada por el Englischer Garden, un parque de casi 400 hectáreas, además de sus tan famosas cervezas que acá se producen".

Camila Espert
Camila relata que sus primeros días en la Facultad no fueron fáciles, "encontrar las aulas, los baños, donde estaba el Mensa (cantina), dividirse el tiempo para ir de una sede a la otra de la Facultad porque cursaba en el centro de la cuidad y mi proyecto lo realizaba en Garching, en el instituto de “Lehrstuhl für Erneuerbareund Nachhaltige Energie systeme, entender los datos que necesitaba para poder realizar mi proyecto, buscar información sobre el tema. Hasta que llega un momento en que podes empezar a escribir algo de todo lo que leíste" detalló.

De este periodo la estudiante de industrial destacó la posibilidad de conocer becarios de Argentina y diferentes países con quienes compartió gran cantidad de momentos e incluso con algunos vivían en el mismo "Studentenwohnheim". "Formamos un lindo grupo con el cual nos juntábamos, charlábamos, comíamos y realizábamos diferentes actividades que organizaba el DAAD de Múnich. Si elegís vivir en München vas a tener varias actividades que podrás realizar con el DAAD, desde ir a una ópera, o ir a patinar sobre hielo o hasta ir a las oficinas de Google".

"Después empezó la etapa de preparar el CV y las cartas de presentación. Que nervios que tenía con cada carta que hacía. Mande muchas postulaciones y llegó un día en que me solicitaron tener una entrevista. Me hice una lista con posibles preguntas y respuestas para sentirme preparada porque iba a ser todo en alemán. Llegó la confirmación que empezaba a trabajar, así que en estos momentos estoy trabajando y viviendo en München. Día a día es un desafío nuevo en el plano laborar que me posibilita afianzar el idioma y establecer nuevos lazos sociales".

Cuando se encontraba en plena búsqueda laboral, Camila cuenta que había comenzado el aumento de casos Covid-19 y se empezaban a tomar medidas, "las clases se suspendieron, los negocios no podían abrir". Además indicó que les llegó un mail del DAAD donde se les daba la posibilidad de continuar con la beca o volverse a Argentina. "La verdad es que pensé en volverme. Toda esta situación género que todo fuera tan poco predecible, no sabía si las pasantías iban a continuar o no pero lo charlamos con los demás chicos de la beca y todos decidimos quedarnos".

Para finalizar, Camila destacó el apoyo recibido por los becarios de años anteriores, quienes estuvieron siempre presentes para responder todo tipo de dudas y relatar sus experiencias ya vividas. Además buscó incentivar a más estudiantes para que se postulen, "con todo esto que cuento espero poder generar en vos entusiasmo e interrogantes sobre esta beca y sobre toda esta experiencia. Es una etapa de mucho, pero mucho aprendizaje de todo tipo, personal y profesional. Así que, si estás pensando en postularte, no lo dudes. Es una muy valiosa experiencia!"

Por su parte, a modo de reflexión final Valentina indicó: "la beca me brindó posibilidades inimaginables para mí; investigar en un instituto de una universidad alemana, cursar y rendir materias en alemán, trabajar para una empresa súper importante. Realmente estoy muy feliz de haber tenido esta oportunidad y de haberla aprovechado a cada instante. A veces lo pienso y no lo creo. Además me permitió conocer gente de otros de países, aprender sobre distintas culturas y viajar. Una de las cosas que más valoro son todos los amigos que hice en el camino y espero algún día poder reunirme nuevamente con ellos".

Por último la alumna de ingeniería eléctrica mencionó, "si estas interesado o interesada en participar de esta beca y querés saber un poco más de que se trata, no dudes en contactarte conmigo, estoy a disposición para ayudarte".